Villarreal 0 - 0 Atlético de Madrid

Dolorosa derrota la que sufrió el Atlético de Madrid el pasado fin de semana. Pese a que mereció mejor suerte en muchos tramos del choque (sobre todo en la primera parte), la escuadra dirigida por Diego Pablo Simeone vio como el FC Barcelona se llevaba los tres puntos del Wanda Metropolitano (0-1) y complicaba muchísimo la lucha por la Liga.

Situado en la sexta plaza de la tabla y a nada menos que seis puntos de dupla de cabeza pese a que tanto el citado FC Barcelona como el Real Madrid cuentan con un partido menos, el envite ante el Villarreal en El Madrigal se presentaba como clave para conocer las aspiraciones de este equipo que en palabras de su propio técnico se encontraba viviendo un año de transición.

Pese a que hace apenas unos meses se apuntaba a la posibilidad de que el partido se disputara en Miami, al igual que sucediera el pasado curso con el recordado Girona – FC Barcelona la posibilidad finalmente quedó en maletas de ninguna parte. De este modo, todavía habrá que esperar para ver un partido de Liga fuera de nuestro país.

Al Atlético de Madrid se le cierra la persiana

También tendrán que esperar los aficionados de Villarreal y Atlético de Madrid para ver marcar a sus respectivos equipos. Y es que ni los de Calleja ni los de Simeone fueron capaces de ver puerta en los noventa minutos de choque, cerrando un empate final que no satisface a ninguna de las escuadras. Y es que mientras los locales no terminan de dar un paso que le permita luchar por los puestos europeos los visitantes acumulan un nuevo pinchazo y podrían terminar la jornada en la novena plaza. Casi nada.

Los dos grandes nombres propios del partido fueron curiosamente los de dos jugadores de clara vocación ofensiva. Por parte del Villarreal hay que destacar a Samuel Chukwueze, constante foco de peligro desde la zona diestra. En el Atlético de Madrid brilló un Joao Félix que dejó varios destellos de su calidad y estuvo muy cerca de ver puerta en un par de ocasiones. Sin embargo, el luso estuvo tremendamente solo y sus compañeros también deberán dar un paso al frente si quieren revertir la situación.