FC Barcelona 4 – 1 Celta de Vigo

El FC Barcelona saltaba al césped con el ambiente enrarecido, también propiciado por una información difundida por ABC, donde se aseguraba que Ernesto Valverde sería destituido al frente del cuadro culé en caso de tropezar frente al Celta de Vigo. Lionel Messi se puso el mono de trabajo desde el principio, dado que el vigente campeón de nuestra Liga venía de dar su brazo a torcer en el campo del Levante, además de no haber pasado del empate en el Camp Nou con el Slavia de Praga.

Alcanzado el minuto 20 de partido, salía a calentar Sergio Busquets, que había partido de inicio desde el banquillo porque Valverde se decantó por Sergi Roberto, Frenkie de Jong y Arthur Melo en la medular azulgrana, aunque el ’5’ culé entraría al campo por un Nélson Semedo que ha padecido molestias en el sóleo. Por tanto, Roberto, héroe en aquella mítica remontada contra el PSG, pasaría al lateral diestro para reajustar el esquema del Barça. Al mismo tiempo, el colegiado decretó pena máxima para los locales, un penalti que convertiría Messi con precisión para sumar su sexto tanto en LaLiga y encadenar 5 jornadas seguidas viendo portería (1 – 0).

La réplica trataría de firmarla Iago Aspas, quien se encuentra por debajo del nivel superlativo que ha venido demostrando durante las últimas campañas, coincidiendo con su regreso a Balaídos desde su periplo en el Liverpool y en el Sevilla. Messi volvería a probar fortuna, pero, en esta ocasión, Rubén Blanco le ganaría la partida al rosarino. Arthur Melo, que se estaba sumando a las labores ofensivas de los culés, cuajó una acción digna de Andrés Iniesta, uno de sus ídolos (con Xavi Hernández), una jugada que culminaría Messi, pero en posición antirreglamentaria.

El show de los lanzamientos de libre directo comenzaría por medio de Lucas Olaza, quien superaría a Marc-André ter Stegen con un golpeo fantástico del cuero, pese a que el germano vio el cuero tarde y no pudo reaccionar a tiempo para evitar el gol del empate (1 – 1). No obstante, Messi volvería a imponer su ley en la Ciudad Condal para contestar al de Montevideo, también de falta, poniendo una vez más en pie a una afición que idolatra a su gran estrella (2 – 1).

Tras la reanudación, Valverde quitó del terreno de juego a Ansu Fati, la nueva joya blaugrana, para dar entrada al césped a Ousmane Dembélé, que estuvo a punto de ampliar la renta del Barça nada más arrancar el segundo acto. Sin embargo, volvería a ser Messi, de nuevo de libre directo, el que firmaría su hat-trick particular (el primero en toda LaLiga Santander 2019-2020). Con ello, situaría el 3 – 1 en el luminoso, igualaría los 34 tripletes de Cristiano Ronaldo en el campeonato doméstico de nuestro país y se pondría a un tanto de Karim Benzema en la lucha por el pichichi (9 del galo por 8 del argentino).

Sergi Roberto vio, posteriormente, una cartulina amarilla que le iba a acarrear suspensión, por lo que no podrá ser de la partida en el campo del Leganés, a lo que se debe recordar la lesión de Semedo. Ter Stegen realizó una gran intervención ante un golpeo de Fran Beltrán, mientras que el Barça pudo ampliar su ventaja por medio de Messi, Antoine Griezmann y Dembélé, pero faltó acierto en los metros finales para superar a un gran Rubén Blanco. Sí que lo lograría Sergio Busquets para redondear la goleada en el tramo final del envite (4 – 1), además de escalar a la quinta plaza de jugadores históricos del Barça luciendo la casaca azulgrana en Liga. Por tanto, los culés se mantienen en lo más alto de la clasificación, empatado a 25 puntos con el Real Madrid, pero por delante de los blancos por los goles a favor.