Inmejorable comienzo de temporada para el Celta de Vigo. El cuadro gallego, protagonista de una muy buena pretemporada, confirmó todo lo que venía apuntando en las últimas semanas y doblegó a un Getafe que no pudo hacer prácticamente nada ante el empuje y buen juego desplegado por el equipo ahora entrenado por Berizzo.

Dejando a un lado la victoria, los vigueses tienen razones para la ilusión. Una de las más evidentes es el buen juego mostrado por los suyos y la permanencia de Nolito. Vinculado con distintos conjuntos de primer nivel como el Everton durante el mercado, el gaditano no dudó en renovar el contrato que le unía con la escuadra gallega para seguir comandando la nave durante este curso. A sus 27 años, y protagonista ya de una tremenda temporada pasada (35 partidos, 14 goles), el ex del FC Barcelona está viviendo el mejor momento de su carrera. Tanto es así que muchas voces piden su presencia en la próxima convocatoria de Vicente del Bosque.

Eléctrico, participativo y con un hambre increíble, el atacante se convirtió en el eje sobre el que giro el ataque del Celta de Vigo ante los azulones. Suyo fue el primer tanto tras una prolongación de cabeza de Joaquín Larrivey, el otro gran protagonista del choque. El de Gualeguay, llegado este mismo mercado después de un año sobresaliente en el Rayo Vallecano (12 goles en 35 partidos) celebró de la mejor forma posible los 30 años que cumplió hace apenas unos días con una actuación con la que confirma todo lo que se esperaba de él cuando se cerró su fichaje.

Luchador, omnipresente en el juego aéreo y combinativo, el argentino participó en los tres tantos de su equipo, pues además del citado centro a Nolito en el primer gol, facilitó el disparo de Fabian Orellana en el segundo al llevarse a su defensa y dejar vía libre al chileno. Además, el ex del Cagliari redondeó su actuación con un tanto que provocó que Balaídos rompiera en una sonora ovación cuando abandonó el campo en el último minuto para dejar su sitio a Charles.

La temporada tan solo acaba de comenzar. Sin embargo, el Celta ya comienza a presentar sus credenciales para convertirse en uno de los conjuntos a seguir. Del buen rendimiento de su pareja letal dependerá en gran medida la consecución de los objetivos.