La capacidad del Real Madrid para general talento desde la cantera no pasa desapercibida en el fútbol actual. El mercado es consciente de los jóvenes talentos que emergen cada año de la cantera blanca y esto el propio club blanco, lo sabe. Conocedor de todas las peticiones que llegan a las oficinas del Santiago Bernabéu, el Real Madrid ha trabajado en una nueva política sobre su cantera que, con el paso del tiempo, beneficia a todas las partes (equipo que se hace con uno de sus canteranos, jugador y club).

Los jugadores marchan, pero el 50% de una venta futura y la oportunidad de que se formen en nuevos equipos, pudiendo regresar con experiencia demostrable al Real Madrid, son opciones que la entidad madridista maneja desde un principio. Con esta nueva política de salidas, se ayuda al canterano a ser una fuente de ingresos. Desde As, una fuente alta del club blanco destaca que en Chamartín «son partidarios de esta nueva fórmula», destacando que «el jugador mejorará en un equipo donde pueda disfrutar hasta formarse».

El Atlético de Madrid, después de los fichajes de Marcos Llorente, Álvaro Morata y Mario Hermoso, se ha convertido en uno de los mayores cómplices de esta manera de funcionar que acata el Real Madrid. Por ejemplo, Mario Hermoso se revalorizó en el Espanyol y, ahora, deja 12,5 M€ con su traspaso de Cornellà-El Prat al Wanda etropolitano y, aun así, el Real Madrid se guarda otro 10% si el Atlético lo vendiera más adelante.

Aunque con este modus operandi los jugadores marchen fuera del club donde han crecido, no significa un adiós total. El club siempre puede recuperar la mitad de los derechos ofrecidos y oficializar la vuelta de los futbolistas. Lo cierto es, que el talento que no entra en el club merengue, es válido en otros equipos. Se ha confirmado que, con las operaciones de este tipo en jugadores como Achraf o Reguilón, se puede formar un equipo con un valor de mercado de 88,4 M€.