Pogba o Pogba. Ése es, más o menos, el mensaje que ha transmitido Zinedine Zidane a la directiva del Real Madrid. Aunque la entidad no termina de ver con buenos ojos el fichaje del centrocampista galo y ya le ha puesto sobre la mesa el nombre de otras alternativas (Donny van de Beek, Christian Eriksen o Fabián Ruiz), el técnico cree que su compatriota es el único jugador que podría realmente dar un verdadero impulso a la parcela ancha.

Si se decide a colmar los anhelos de su entrenador, el club merengue deberá primero aligerar su plantilla. En la actualidad, tiene copadas las 25 fichas reglamentarias. De hecho, los dirigentes se han visto obligados a colocar a Rodrygo la etiqueta de futbolista del filial para poder dar cabida a todas sus piezas. Si no se hace hueco, tanto el fichaje de Pogba como el de cualquier otro jugador resultará inviable.

Según cuenta OK Diario, los dos jugadores que podrían abandonar el barco con más facilidad son el dominicano Mariano Díaz, delantero que no ha disputado ni un solo minuto hasta la fecha, y el malagueño Brahim Díaz, centrocampista al que ya le han recomendado que se busque una cesión a un conjunto en el que pueda acumular más protagonismo. Aunque el adiós de cualquiera de ello solventaría el problema, a los de Chamartín les interesa mucho más que sean o Gareth Bale o James Rodríguez quienes crucen la puerta de salida, ya que podrían dejar un interesante botín en las arcas con el que financiar el fichaje del francés.

De todo el proceso, la parte más sencilla es la que tiene como objetivo convencer al futbolista. Pogba ya ha mostrado en más de una ocasión que estaría encantado de ponerse a las órdenes de Zinedine Zidane y que si recibe la pertinente llamada hará todo lo posible por forzar su aterrizaje en el Santiago Bernabéu. Es más, ya hay quien cree que el jugador está decidido a estirar su actual lesión hasta enero para no tener que volver a ponerse la elástica del Manchester United.