El Real Valladolid cosechó una victoria fundamental en el Nuevo José Zorrilla frente al Real Mallorca, escenario en el que había noqueado al Eibar una semana antes. De todos modos, la goleada encajada entre semana en el Camp Nou con el FC Barcelona había dejado ligeramente tocado al vestuario. Se contaba de antemano con la dificultad del envite, si bien es cierto que el cuadro albivioleta no mereció encajar semejante castigo.

Sergio González se ha convertido en uno de los artífices para enderezar el rumbo del Pucela. Desde su aterrizaje en abril de 2018, preciso instante en el que los castellanos coqueteaban de manera peligrosa con el descenso a Segunda División B, el míster le cambió por completo la imagen a sus pupilos. Después de un fin de curso para enmarcar, además de un playoff de ascenso de ensueño, el Real Valladolid regresó por todo lo alto a la categoría de oro del deporte rey a nivel nacional.

Igualmente, se sufrió hasta la extenuación durante la campaña 2018-2019 para materializar la permanencia en Primera División, ya que se consiguió en la penúltima jornada en Vallecas. Aun así, materializado el premio a su constancia y sacrificio, la entidad de la capital del Pisuerga está evidenciando un arranque de temporada que bien puede certificar la salvación antes de tiempo en 2020. Sin duda, los 2 triunfos seguidos en casa han sido una bocanada de aire fresco para Sergio y sus tropas.

El Pucela acumula 17 de los 36 puntos que ha habido en juego hasta la fecha, 12 citas que se han saldado con 4 triunfos, 5 empates y 3 derrotas, con una diferencia de goles que se ha quedado a cero tras tumbar a los bermellones (14 tantos a favor y los mismos en contra). La próxima parada de los de blanco y violeta será este sábado 9 de noviembre, a partir de las 13:00 horas, en Mendizorroza para medirse al Deportivo Alavés. ¿Lograrán Sergio González y su equipo una nueva victoria justo antes del parón internacional por los compromisos de selecciones?