Marco Verratti firmó la temporada pasada una de las sesiones más discretas que se le recuerda con el PSG. Anotó 2 goles en 39 encuentros, pero estuvo realmente bajo de forma en momentos de suma importancia, como en octavos de final de la Liga de Campeones.

Su expulsión ante el Real Madrid en el encuentro de vuelta fue la imagen más icónica de frustración de un jugador que el verano anterior estuvo pendiente de cambiar de aires. El FC Barcelona insistió mucho para llevárselo, y al final los franceses acabaron fichando a Neymar.

Operado el mes de mayo, lo hemos visto solamente jugar unos minutos en pretemporada ante el Atlético de Madrid y también en la Supercopa de Francia. En cambio no ha ido convocado en los tres primeros encuentros de Ligue 1 que su equipo ha disputado hasta ahora.

Tres ausencias sumamente destacadas para este jugador, que todavía está por ver cuál es el rol que tiene con Thomas Tuchel. Con Rabiot y su futuro en el aire, el PSG necesita más que nunca que el italiano se recupere cuanto antes y vuelva a su mejor nivel.