El último de la lista de entrenadores que han fracasado ha sido David Moyes, que ni siquiera ha completado una temporada en el Manchester United. El escocés llegaba con la complicada tarea de suceder a Alex Ferguson y ha fracasado estrepitosamente, ya que ha dejado al equipo fuera de la próxima edición de la Liga de Campeones.

Un caso similar al que puede ocurrir con Tata Martino, según explican los últimos rumores. El argentino fue contratado rápidamente tras la recaída de Tito Vilanova en junio, y aunque comenzó bien la campaña ha tenido el dudoso honor de dar la puntilla al ciclo triunfal del cuadro culé, que no contará con él para el siguiente curso.

Esta campaña también hemos visto en Miroslav Djukic otro ejemplo de fracaso, ya que estuvo solamente unos pocos meses al frente del Valencia. Lo mismo que sucedió la temporada pasada con Mauricio Pellegrino, que tampoco pudo desarrollar su proyecto en el cuadro ché.

Numerosos casos en España

Además de estos dos últimos casos, en España hemos tenido en los últimos tiempos una extensa lista de preparadores que parecían destinados a un banquillo importante pero que defraudaron pronto. En el Atlético de Madrid lo saben bien, ya que antes de la llegada de Diego Simeone, Gregorio Manzano fue destituido por los malos resultados.

En el Real Madrid no podemos olvidarnos de Manuel Pellegrini o Carlos Queiroz, que fueron incapaces de alzar un título con plantillas costosas. Antes había sido José Antonio Camacho quien daba la espantada, después de ser un técnico muy anhelado por el madridismo.

Unos años antes en el FC Barcelona se vivieron situaciones similares. La primera fue con Serra Ferrer, la bandera del primer proyecto de Joan Gaspart. El mismo presidente que tuvo que terminar dimitiendo tras repescar en 2002 a un Louis Van Gaal que nunca tuvo buena sintonía con el Camp Nou.

Grandes fiascos en Europa

Si nos vamos fuera de nuestras fronteras, sin remontarnos demasiado en el tiempo, también tenemos algunos ejemplos. En Italia lo encontramos en 2010 con Rafa Benítez, que no supo gestionar el legado de José Mourinho en el Inter de Milán.

En Alemania fue Jürgen Klinsmann también fracasó en el Bayern Múnich en la temporada 2008-2009, siendo destituido por diferencias con sus dirigentes tras tres derrotas consecutivas. Así que tampoco logró mantenerse ni un año al frente de este equipo.

Y para terminar, en Inglaterra tuvimos hace poco el caso de André Villas Boas en el Chelsea. El portugués llegaba a Stamford Bridge tras triunfar en el Oporto, pero fue cesado a mitad de la temporada. Paradójicamente, su sucesor Roberto Di Matteo terminó por alzar la Champions League.