Subcampeón de la Premier League (solo superado por el imparable Manchester City), el Liverpool podría poner un broche de oro a la presente temporada si es capaz de derrotar al Tottenham en la final de la Champions League que se disputa el próximo 1 junio en el Wanda Metropolitano.

Ya que se trata de uno de esos partidos que pueden quedar para siempre grabados en la historia del club,no será hasta los días posteriores cuando la directiva comience a planificar el curso que viene y de los pasos oportunos para reclutar a esos futbolistas con los que quiere impulsar una plantilla que el año que viene tendrá que enfrentarse al increíble reto de mejorar sus actuales prestaciones.

En este sentido, y según cuenta el Daily Mail, el técnico de los reds, Jürgen Klopp, ya ha establecido como prioritario el aterrizaje de varios jugadores que mejoren las prestaciones de su ataque y, de paso, tapen el hueco que con toda probabilidad acabarán dejando Daniel Sturridge y el inesperado héroe de las semifinales ante el FC Barcelona, el belga Divock Origi.

Para satisfacer a su preparador, la entidad maneja ya una lista de hasta 12 jugadores que podrían encajar en los planes del técnico. En ella figuran, el burkinés Bertand Traoré y el marfileño Maxwell Cornet (ambos del Olympique de Lyon); el brasileño David Neres y el marroquí Hakim Ziyech (del Ajax de Ámsterdam); el portugués Joao Félix (Benfica); el nigeriano Samu Chukwueze (Villarreal); el inglés Ryan Fraser (Bournemouth); el uruguayo Maxi Gómez (Celta de Vigo); el alemán Julian Brandt (Bayer Leverkusen); el canarinho Felipe Anderson (West Ham United), el germano Timo Werner (RB Leipzig) y el marfileño Nicolás Pépé (Lille). Casi nada.