El Bayern Múnich no tardó en mover ficha durante el pasado mercado estival. El campeón de la Bundesliga evidenció una notable presteza cerrando incorporaciones de primer nivel como las de los campeones del mundo con Francia Lucas Hernández desde el Atlético de Madrid o Benjamin Pavard (Stuttgart), por los que invirtió 115 M€.

Tras estas incorporaciones, el resto de apuestas fueron a un coste mucho más reducido. Así, después de pagar apenas 12 M€ por la llegada del joven centrocampista de apenas 20 años Mickaël Cuisance, el extremo croata Ivan Perisic (Inter de Milán) y el centrocampista brasileño Philippe Coutinho (FC Barcelona) aterrizaron en calidad de cedidos con opción de compra.

Sin embargo, otros nombres propios estuvieron en el punto de mira del campeón de la Bundesliga con la intención de mejorar su plantilla. Esto es precisamente lo que señala la información que podemos encontrar en Frankfurter Rundschau, fuente que desvela los dos jugadores cuyo fichaje se valoró pero que finalmente terminaron cambiando de aires con otros destinos.

El primero es el delantero francés de 25 años Sébastien Haller, futbolista que abandonó la disciplina del Eintracht de Frankfurt para marcharse al West Ham a cambio de nada menos que 40 M€ y ha comenzado la temporada como un tiro en la Premier League (3 goles después de 3 partidos). El segundo es Max Kruse (31 años), mediapunta que puso punto y final a su etapa en el Werder Bremen para marcharse a un Fenerbahce que le acogió con la carta de libertad. De cualquier modo, ambas posibilidades terminaron desechándose.