Las gradas del Luigi Ferraris albergaron el pasado fin de semana a varios espectadores de renombre. Su objetivo no era otro que seguir las evoluciones de uno de los delanteros de moda del Calcio, el ítaloargentino Mauro Icardi.

Entre los espías que presenciaron el choque llamó la atención la presencia de Roberto Mancini. El preparador transalpino, atraído por los comentarios que circulan sobre este futbolista, se desplazó hasta tierras italianas para observar de primera mano su rendimiento y el balance no pudo ser más positivo. «Icardi hizo un bonito gol, se mueve bien. Me gustó», espetó.

El joven atacante, de apenas 19 años, sumó uno de los goles que dio la victoria a su equipo, la Sampdoria, frente la AS Roma y confirmó que se encuentra en el mejor momento de su aún corta trayectoria profesional (hace un par de jornadas firmó cuatro tantos frente al Pescara).

Pero no sólo Mancini quedó prendado de su juego. De hecho, el preparador de la Selección de Argentina, Alejandro Sabella, también presenció el encuentro y se mostró dispuesto a dialogar con el jugador para lograr que escoja al combinado albiceleste en vez de a la Selección de Italia. «A icardi lo vi muy bien. Este lunes vamos a hablar en persona», explicó.