A lo largo de las dos próximas ediciones del mercado, el Inter de Milán pretende dar un rotundo impulso a su plantilla. Los dirigentes han escuchado las amargas quejas de Antonio Conte y han decidido lanzarse a la búsqueda de nuevos futbolistas que mejoren la competitividad de un plantilla que en la Champions League ha acusado seriamente su falta de fondo de armario.

De cara al inminente periodo invernal de traspasos, los lombardos se han marcado como prioridad la contratación del lateral zurdo español Marcos Alonso (Chelsea) y del centrocampista sueco Dejan Kulusevski (Parma, cedido por el Atalanta). Ambos fichajes se antojan costosos, pero lo cierto es que la entidad parece decidida a tirar de talonario para poder colmar las pretensiones de su entrenador.

Aunque es posible que en enero lance sus redes sobre algún jugador más, el director general Beppe Marotta también ha elaborado una lista con objetivos a medio plazo, En ella figuran el zaguero albanés Marash Kumbulla (Hellas Verona, 19 años), el atacante brasileño Lincoln (Flamengo, 18) y el delantero noruego Erling Haland (RB Salzburgo, 19).

Asimismo, la entidad mantiene en su punto de mira a dos de los nuevos talentos del fútbol italiano, el centrocampista Sandro Tonali (Brescia, 19 años ) y el extremo Federico Chiesa (Fiorentina,22). En ambos casos, su contratación pasa por superar una dura competencia y el pago de una cantidad sin duda elevada.