Adrián San Miguel le da la Supercopa de Europa al Liverpool

El cancerbero español, que hace una semana estaba sin equipo, le atajó el penalti decisivo a Tammy Abraham para que los de Jürgen Klopp se alcen con el título.

El Liverpool conquista la Supercopa de Europa
El Liverpool conquista la Supercopa de Europa ©Maxppp

La final de la Supercopa de Europa entre Chelsea y Liverpool arrancó con gran igualdad entre el vigente campeón de la Europa League y el de la Champions, respectivamente. Por parte de los de Londres, Pedro Rodríguez, N'Golo Kanté y Christian Pulisic se mostraron realmente enchufados desde el pitido inicial de la colegiada. En cuanto al plantel de Jürgen Klopp, sorprendió de inicio la suplencia de Trent Alexander-Arnold y la elección de Alex Oxlade-Chamberlain en detrimento de Roberto Firmino.

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El primer acercamiento con cierto peligro corrió a cargo del Liverpool, en concreto en las botas de Jordan Henderson. El capitán de los reds le sirvió el cuero en bandeja al segundo palo a Sadio Mané, pero apareció de manera providencial Andreas Christensen para impedir el remate del senegalés, que ya estaba con la caña preparada. Poco después, Kurt Zouma, muy criticado por su papel el pasado fin de semana en Old Trafford, evitó el tanto de Mohamed Salah.

A continuación, sería Kepa Arrizabalaga el que debería hacer acto de presencia para realizar una intervención muy meritorio de cara a negarle el gol al egipcio. Superado el aluvión de acercamientos del Liverpool, el Chelsea se aproximó a las inmediaciones del área de Adrián San Miguel por medio de Olivier Giroud. No obstante, su golpeo se marchó desviado. El que dispondría de una ocasión clarísima sería Pedro, especialista en duelos decisivos como esta Supercopa de Europa, aunque su potente disparo fue repelido por el travesaño, con la colaboración del cancerbero de los de Anfield para evitar que el cuero perforara el fondo de las mallas de su meta.

Virgil van Dijk tendría una ocasión más que interesante a la salida de un córner, previo fallo en la salida de Kepa, pero su testarazo no fue nada cómodo porque varios jugadores del Chelsea obstaculizaron su cabezazo. El de Ondárroa se resarciría poco después al atajar con seguridad un intento de Mané, al tiempo que Joel Matip cortó de forma milagrosa un envío en profundidad que ejecutó Jorginho. Pedro volvería a percutir entre la zaga del Liverpool, filtrando una maravilla de pase que no pudo aprovechar Mateo Kovačić por la anticipación de Adrián.

La paridad en el luminoso se rompería poco antes del entreacto, momento en el que Kanté hizo su enésima galopada del encuentro, Pulisic se zafó de la presión de varios oponentes y asistió a un Giroud que anotaría su duodécima diana con el Chelsea en 16 apariciones en competiciones europeas. El ex del Borussia Dortmund amplió momentáneamente la renta de los pupilos de Frank Lampard haciendo gala de la calidad que atesora con el cuero en sus botas, pero la acción fue invalidada por posición antirreglamentaria de Pulisic en el inicio de la acción.

Tras la reanudación, Klopp tomó la decisión de dar entrada al campo a Roberto Firmino en lugar de Oxlade-Chamberlain. Y fue todo un acierto, ya que el primer cuero que tocó el brasileño, previa asistencia de Fabinho Tavares, finalizó con el tanto del empate (1-1) de Mané pese al esfuerzo de Kepa por detener el golpeo del africano. Comenzó de nuevo un arreón del campeón de la Champions, que a punto estuvo de darle la vuelta al luminoso con un zapatazo de Fabinho desde fuera del área.

La réplica la pondría Emerson Palmieri, si bien es cierto que su envío no pudo llegar a buen puerto. Henderson, muy activo en todo momento, probó fortuna con un golpeo lejano que, precisamente, rebotaría en el brasileño y le desviaría la trayectoria a Kepa. Aun así, el ex del Athletic Club estaba perfectamente colocado y atajó el esférico. Giroud se mediría en carrera con un Van Dijk que no se encontraba del todo cómodo en el terreno de juego, pero fue un esfuerzo innecesario porque la acción estaba invalidada por fuera de juego.

Alcanzado prácticamente el ecuador de la segunda mitad, Klopp apostó por Georginio Wijnaldum para ocupar el sitio en el terreno de juego de James Milner. Después de unos momentos de tranquilidad en el choque, Pulisic intentaría aventajar de nuevo al Chelsea, pero su chut fue despejado por Van Dijk. Acto seguido, Zouma le arrebataría el cuero a un Salah que ya se disponía a encarar a Kepa. Lampard movería ficha inmediatamente, dando entrada a Tammy Abraham y Mason Mount en detrimento de Giroud y Pulisic.

Kepa se convertiría en el héroe de los suyos con una doble intervención sencillamente espectacular. La primera, a un disparo cruzado y raso de Salah; la segunda, tras el rechace, con un acto de reflejos digno de un felino que impediría el tanto de Van Dijk, además de contar con el soporte del travesaño. Kanté volvería a demostrar la calidad que atesora con el cuero en sus botas, con el añadido de no estar al 100 % por las molestias que arrastraba. No obstante, Joe Gomez realizaría un corte estupendo para que respirara aliviada la hinchada del Liverpool.

El Chelsea volvería a tomar ventaja en el marcador, aunque la asistente decretó posición antirreglamentaria de Mount. La perla de los de Londres demostró su potencial con un control y posterior golpeo con la zurda, siendo diestro, ante el que nada pudo hacer San Miguel. Sin embargo, poco le duraría la alegría porque se encontraba ligeramente adelantado al recibir el cuero. Christensen tuvo que abandonar el campo por lesión, así que Fikayo Tomori fue el elegido por Lampard para reemplazar al danés.

Poco más darían de sí los 90 minutos reglamentarios, al margen de una oportunidad bastante clara de Mané, previo pase de Salah, pero el de Senegal estaba en fuera de juego. Por tanto, el encuentro se marcharía al tiempo extra. Klopp daría entrada al césped a Alexander-Arnold, que entraría en el lugar de Andrew Robertson. Sin duda, 2 de los mejores carrileros del planeta. Gomez se prodigó en tareas ofensivas, pero no pudo sorprender a Kepa. El que volvería a batir al arquero nacional sería Mané, previa asistencia de Firmino, con un lanzamiento que tocó en el travesaño y supuso el 2-1 para los intereses de los reds.

Adrián realizaría una meritoria intervención con su pie izquierdo a Abraham, pero el ex del Aston Villa se tomaría su venganza particular al forzar un penalti que cometería el cancerbero. Jorginho, con una sangre fría increíble, superaría al ex del Real Betis desde el punto fatídico para devolver la igualdad al encuentro (2-2). Antes de llegar al descanso de la prórroga, Ross Barkley cogería el testigo de Kovačić, algo que también haría Divock Origi con el hueco de Mané. Abraham gozaría de una oportunidad de oro para aventajar otra vez al Chelsea, merced a una gran acción de Pedro, pero su disparo a bocajarro se marchó fuera ante la presión de Alexander-Arnold.

Mount, que es una auténtica delicia técnica, pondría a prueba a San Miguel, pero el español sacó una mano cambiado muy interesante. A continuación, Pedro superó a Adrián con un golpeo desde fuera del área, pero se marcharía lamiendo la cepa del poste de la meta del Liverpool. Los mismos protagonistas se verían las caras minutos más tarde, pero el portero del cuadro de Klopp volvió a ganar la partida para provocar que la final de la Supercopa se fuese directamente a la tanda de penaltis.

Y el deporte rey, caprichoso como ninguno, permitió que el Liverpool se sacara la espina de la Community Shield que perdió con el Manchester City desde los 11 metros. De hecho, el gran protagonista de la tanda ha sido Adrián San Miguel, que ha sonreído último y mejor que Tammy Abraham al detener el tiro decisivo. 5-4 desde el punto fatídico para los reds, que se coronan en Estambul con la Supercopa de Europa.

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