Convertido ahora en pilar indiscutible del Atlético de Madrid, Jan Oblak tuvo unos inicios complicados en el cuadro rojiblanco que ahora rememora. El portero de 26 años ha repasado su llegada al cuadro rojiblanco para el Club Del Deportista: «Reconozco que el inicio fue un poco complicado. Nada más llegar, me lesioné y entonces empezó a jugar Miguel Ángel Moyá, haciéndolo muy bien, todo hay que decirlo, por lo que yo me quedé en el banquillo, esperando mi oportunidad. En ese tiempo tampoco hablé mucho, ni con Simeone ni con nadie».

Por otro lado también ha reconocido que tiene grandes ambiciones y objetivos a largo plazo: «No he conseguido todo lo que me gustaría, y por eso no estoy satisfecho todavía. Pero sé que voy a conseguir mucho más en mi carrera. Cada día, desde pequeño, trabajo para seguir mejorando, y así lo haré hasta el final de mi carrera».