Sergio Busquets quiere adquirir una mayor importancia dentro del club. El jugador sabe que es imprescindible en su demarcación pero, sin embargo, no se siente valorado en lo económico como tal. En su última renovación, se incluyó futuras modificaciones que irían en línea con un incremento de sus emolumentos en el escalafón de la plantilla que, sin embargo, sigue con constatarse.

De esta manera, según publica Marca, el FC Barcelona debe tratar la situación contractual del futbolista, incitado por él mismo, si no quiere que este puede tensar la cuerda con la propuesta que tendría por parte del Manchester City. A sus 29 años, a este le queda carrera por delante, y espera ser recompensado tanto por su rendimiento como por su fidelidad.