Guilherme Arana (22 años), ex jugador del Sevilla, ha confesado en unas declaraciones recogidas por Mundo Deportivo, su mala etapa en el conjunto hispalense. No disputó los minutos esperados pese al nivel mostrado en los entrenamientos, y eso le frustraba. Ahora juega en el Atalanta, donde ha confirmado sentirse más feliz.

«En el Sevilla caí en la desesperación porque tengo 22 años y quería jugar. Estaba loco por jugar y no iba a hacerlo allí. Esperaba cosas y sabía que algo iba a aparecer; llegó el Atalanta, que es un gran club; allí me siento bien y feliz. El comienzo en el Sevilla fue muy difícil, valoran mucho el defender. En los primeros meses tuve esa dificultad, pero luego estaba perfeccionando y jugando el fútbol que me llevó allí», declaró el jugador.