El último choque de los octavos de final que iban a protagonizar Colombia e Inglaterra nos dejaba de inicio con la ausencia de uno de los futbolistas llamados a marcar la diferencia durante los 90 minutos. En concreto, se trataba de la figura de James Rodríguez, al que Pekerman se veía obligado a renunciar debido a las molestias que este arrastraba desde su participación frente a Senegal y que no le permitían tampoco situarle en el banquillo.

Ante esta situación, el técnico argentino apostaba con un trivote de carácter más defensivo para el centro del campo, donde colocaba a Wilmar Barrios, Jefferson Lerma y Carlos Sánchez. Músculo para dificultar la circulación de una Inglaterra sobre la que caía el peso del encuentro. Los ingleses trataban de armar rápido sus ataques mientras que Colombia planteaba de inicio aprovechar las arremetidas de su rival para lanzar contraataques veloces que inclinaran la balanza en la eliminatoria. Los de Southgate aprovechaban la baja de James para limitar su presión hasta la línea de centro y sacar provecho de esa mayor dificultad para elaborar que se le presuponía al combinado colombiano.

Las ocasiones durante la primera mitad no fueron la tónica habitual. Sterling lanzó un disparo desde la frontal que se topaba con un zaguero y un centro de Kieran Trippier desde la derecha llegaba demasiado forzado para Harry Kane, quien solo pudo enviar por encima del larguero su cabezazo. El único peldaño de esperanza en el fútbol colombiano se llamaba Juan Quintero. Encargado de crear y dar sentido a la iniciativa en ataque de los suyos que, sin embargo, no alcanzaba a pronunciarse en los aledaños de la portería de Pickford. Solo un valiente disparo del centrocampista conseguía que el arquero inglés entrara en acción. A favor de la Tricolor jugaba que la propuesta en ataque de Inglaterra no lograba superar el muro levantado sobre la meta de Ospina. Un lanzamiento a balón parado, realizado por Trippier, era el único indicio de nerviosismo que transmitieron los three lions antes de que el colegiado señalara el descanso.

Inglaterra se aferró a Harry Kane

La segunda mitad no hacía varias las conductas preestablecidas por ambas selecciones, aunque a los 52 minutos una jugaba iba a marcar la diferencia en el encuentro. Davinson Sánchez enviaba a córner un balón justo antes de que Harry Maguire lo cabeceara a la red. El saque de esquina lo botaba nuevamente Inglaterra al centro del área y allí Carlos Sánchez se equivocaba y derribaba delante del colegiado a Harry Kane. El ’9’ del Tottenham no fallaba ante Ospina y ponía la ventaja para los suyos, obligando a Colombia a alternar su propuestas hasta el momento.

El encuentro estaba cambiando, y los jugadores subiendo la temperatura sobre el terreno de juego. Los diversos conflictos entre los futbolistas no estaban siendo bien delimitados por Mark Geiger, quien parecía superado por la pugna de los dos equipos. Desde el banquillo, Pekerman optaba por deshacer el trivote e introducía a Carlos Bacca para buscar mayor profundidad, aunque las numerosas interrupciones no estaban jugando en beneficio de la Tricolor, quien era la que estaba a contrarreloj en el partido. Más efectivos arriba también propiciaban mayores espacios abajo, y ahí Inglaterra estuvo a punto de cerrar el encuentro, con un gran balón al espacio de Dele Alli para la carrera de Lingard quien a su vez trató de contactar con Harry Kane y topándose con la intercepción de Davinson Sánchez en el intento. Varios ocasiones también tuvo a su disposición Harry Maguire, quien conectaba con la pelota en cada acción a balón parado pero no acertaba entre los tres palos.

Los ingleses coqueteaban con el resultado. Colombia no llegaba con peligro y esto les hizo relajarse en el partido. Kyle Walker se despistaba atrás y propiciaba un rápida contra lanzada por Bacca, quien habilitaba a un Juan Cuadrado que no acertó a ver portería. Las prisas hacían efectivo sin remedio en la Tricolor, quien poco a poco empezó a asediar el área rival. Uribe lanzaba un cañonazo que hacía intervenir a Pickford y mandar el balón a córner, y desde ahí iba a llegar el nuevo milagro de Yerry Mina. El central del FC Barcelona se elevaba por encima de todos y enviaba el balón a la red. El tercero en su cuenta. Era el minuto 93 y Colombia lograba igualar el marcador y llevar el partido a la prórroga.

La prórroga arrancaba con la sensación de un esfuerzo sobrehumano por parte de los sudaméricanos. Les había costado mucho sudor llegar hasta aquí, pero Inglaterra evidenciaba que había dejado pasar su oportunidad de introducirse en cuartos. Ahora comenzaba otro partido, aunque con mucho desgaste acumulado, y era Colombia quien quería poner de su parte para desequilibrar la balanza. Bacca se movía bien entre centrales y a punto estuvo de cazar un balón de Mojica, y minutos después lo hacía en una pelota colgada por Cuadrado, y tras él le llegó el turno a Falcao. Colombia lo quería mientras los three liones aún estaba sobre la lona, incapaces de reaccionar y comprender qué había pasado.

Los segundos quince minutos mejoraban para Inglaterra, quien se presentó mediante Jamie Vardy en la portería de Ospina en dos ocasiones consecutivas. La primera, era anulada por el colegiado, pero en el intento posterior obligaba a interferir a la defensa de Colombia para evitar males mayores. Un disparo de Rose, incorporándose desde atrás continuaba con el peligro para la Tricolor, y Dier tuvo en su cabeza decidir el encuentro, pero su remate se marchó alto. Los de Southgate se encontraban mejor en esta mitad, pero no pudieron evitar marcharse al lanzamiento desde los once metros.

Pickford contra Ospina. El joven guardameta inglés del Everton frente al veterano y curtido en mil batallas del portero colombiano. La trayectoria durante el Mundial dice que aquel que empezaba lanzando caía derrotado, y en este caso le tocaba el turno a Colombia. Tras cinco lanzamientos, seguíamos sin fallos y Henderson se preparó para su disparo, donde se topó de lleno con la buena estirada de Ospina. Colombia se acercaba a cambiar la corriente acontecida hasta el momento, pero Uribe mandaba al larguero la pelota y tras él Trippier volvía a igualar la contienda. Nervios al máximo y solo un penalti a lanzar de la ronda de cinco. Era el turno de Bacca, y Pickford se hacía grande para detener el balón y darle la oportunidad a los suyos de llevarse la victoria. Disparaba Dier, y este no fallaba a pesar de que Ospina rozaba el balón con los dedos. Colombia no pudo evitar el gafe del primer lanzamiento e Inglaterra logra avanzar a cuartos tras sufrir hasta el último suspiro.

MVP | Providencial Yerry Mina

El central del FC Barcelona está dando un rendimiento completamente fantástico con los colores de su selección, no solo por las notables prestaciones en defensa, donde completó un excelente partido junto a su pareja, Davinson Sánchez, sino por su eficacia a balón parado, donde volvió a resultar vital para dar esperanzas a los suyos enviando el encuentro a la prórroga con su cabezazo en el 93.