Queda ya menos de un mes para que llegue un nuevo mercado de invierno en el que el Real Madrid volverá a centrar las miradas. Aunque por ahora parece poco probable que haya fichajes de renombre en el mismo, a menos que surja alguna oportunidad interesante.

Cuenta Marca esta mañana que el combinado de Chamartín está más preocupado por el equilibrio económico que por las llegadas de nuevos jugadores a una plantilla a priori compensada, y que por ahora parece funcionar bien una vez que Zinedine Zidane ha dado con la tecla.

Y es que en verano se gastaron unos 350 M€, mientras solamente hubo ingresos por unos 150 M€ en ventas, redondeando operaciones. Esto propicia que haya un desfase de 200 M€, que no solamente preocupa por las normas de FIFA y UEFA, sino que obliga a ser cautos.

Es cierto que los merengues tenían capacidad para esta inversión tras haber ahorrado en veranos anteriores, pero quieren seguir siendo prudentes al respecto. Por eso se priorizarán las salidas y ventas en este próximo mercado de invierno.