Real Madrid 2 – 0 Espanyol

Independientemente de defensores y detractores, no cabe duda que el VAR ha cambiado nuestra forma de vivir el fútbol. Las celebraciones son contenidas. Con miedo. Existe cierto temor a gritar y levantar los brazos de forma descontrolada para luego ser testigos de cómo a varios kilómetros se repiten las imágenes para encontrar una incorrección que deje todo como estaba unos segundos antes. En muchas mentes todavía se encuentra la imagen de Pep Guardiola corriendo descontrolado por la banda del Etihad Stadium en el minuto 93 cuando el Manchester City anotaba el 5-3 con el que eliminaba al Tottenham para acceder a la final de la pasada edición de la Liga de Campeones. Sin embargo, un fuera de juego previo de Sergio Agüero dejaba sin efecto el tanto de Sterling.

Cuando Raphael Varane anotó hoy el 1-0 en el minuto 37 estalló la alegría en el Santiago Bernabéu. Sin embargo, en los segundos que transcurrieron entre que el balón llegó al círculo central para que sacaran los jugadores del Espanyol y se reanudara el juego hubo tensión. El árbitro se llevó el dedo al pinganillo, en lo que sin duda es uno de los grandes gestos de las dos últimas temporadas. Miradas entre los jugadores, aficionados conteniendo la respiración. Gol y nueva celebración. Es la celebración en diferido.

El Real Madrid golpea primero

Llegó el 1-0 de una forma merecida para el Real Madrid. El conjunto de Zinedine Zidane se había mostrado netamente superior al Espanyol desde el comienzo del choque. Con un Fede Valverde que cada día que juega con el conjunto de Chamartín va mostrando más poso y además de mostrarse incansable en la recuperación se incorpora con mucho peligro al área rival para atreverse con disparos lejanos, la primera parte tuvo hoy en Vinicíus a otro de sus protagonistas.

El brasileño, de vuelta a la titularidad después del choque del pasado 19 de octubre ante el Real Mallorca, exhibió un buen nivel ubicado en la zona izquierda del ataque. Es precisamente ahí donde el exfutbolista del Flamengo muestra su mejor versión: Explosividad, potencia y desequilibrio. Tuvo también el internacional canarinho alguna oportunidad para marcar, pero esa todavía es una de sus grandes asignaturas pendientes.

Poco cambió la película tras un descanso al que se llegó con la ventaja mínima del Real Madrid. Los locales seguían dominando el esférico y generaban las mejores ocasiones. Nuevamente con Fede Valverde como manija de las operaciones, fue precisamente el charrúa el que filtraba un pase a Karim Benzema que dejaba solo al delantero con Diego López en el 53. Sin embargo, el francés estrellaba el balón en el cuerpo del arquero, algo poco habitual en esta campaña.

Un Espanyol sin colmillos

Tuvo precisamente el lionés otra notable oportunidad de ampliar la ventaja. Fue en el minuto 70, cuando Vinícius culminó una buena jugada individual sirviendo el esférico al delantero para que concretara el 2-0. Su disparo se escapó a apenas unos centímetros de la portería de una escuadra blanquiazul que seguía sin inquietar.

Y a la tercera fue la vencida. Hubo que esperar hasta el minuto 79 para que el que está siendo el mejor futbolista francés de la temporada anotara su tanto número 15 (11 en los 14 partidos que ha disputado en Liga). En esta ocasión el ariete aprovechó una asistencia de Fede Valverde para sellar la victoria definitiva y convertir la remontada visitante en una utopía. Así, los últimos diez minutos de envite dejaron como noticia más significativa la expulsión de Ferland Mendy por doble amarilla en el 82, situación que le impedirá viajar a Mestalla para el próximo partido.

No cabe duda que el equipo hoy vestido de verde no protagonizó un partido excelso. Sin embargo, hay que dejar también patente que el Espanyol apenas inquietó la portería de Thibaut Courtois y en ningún momento se llegó a dudar de que alguno de los tres puntos se fuera a escapar de un Santiago Bernabéu que hoy tuvo una buena entrada.

Actualmente a la cabeza de la clasificación a la espera de lo que haga esta misma tarde el FC Barcelona en su envite ante el Real Mallorca, no cabe duda que el Real Madrid quiere pelear por la Liga y no se está dejando llevar por esa deriva que había sido habitual en otras campañas. Con cuatro victorias consecutivas en los últimos partidos de Liga y tan solo un partido perdido en la competición doméstica hasta la fecha, ni las sensibles ausencias de algunas piezas importantes parecen haber afectado a una escuadra de Zinedine Zidane que ha cogido velocidad de crucero.