La etapa de Malcom en el FC Barcelona está a punto de concluir. El brasileño se marchará al Zenit de San Petersburgo, dejando en las arcas del vigente campeón de LaLiga Santander 40 M€ fijos y otros 5 M€ en bonus. Cabe recordar que aterrizó en la Ciudad Condal el pasado verano, procedente del Girondins de Burdeos, por 41 M€.

Analizada desde el punto de vista económico, la venta del brasileño, de 22 años, no es negativa en absoluto para el Barça. Aun así, se antoja contradictorio que los culés realizaran semejante desembolso el año anterior, adelantando a la AS Roma en las negociaciones por el extremo, para prescindir de sus servicios 365 días después.

Es evidente que apenas ha tenido oportunidades de la mano de Ernesto Valverde, quien no llegó a solicitar su fichaje en ningún momento. De hecho, el deseo del técnico azulgrana era Willian, del Chelsea. Pese a ello, Malcom siempre ha demostrado ser un profesional cada vez que se ha vestido de corto. Además, ha llegado a ser determinante en ciertos partidos con la elástica del Barça.

Todos los seguidores culés recordarán el tanto que hizo en el campo del Inter de Milán en Champions, sin dejar de lado la diana al Real Madrid en el Camp Nou en la ida de semifinales de la Copa del Rey. ¿Cómo suplirá ahora su ausencia el FC Barcelona si finalmente no llega Neymar? ¿Podrá Rafinha encajar en la demarcación de extremo? ¿Seguirán siendo importantes Ousmane Dembélé y Philippe Coutinho con Antoine Griezmann? La solución a estos interrogantes deberá encontrarla Valverde.