Arsene Wenger parece decidido a dar un considerable lavado a su plantilla. El técnico alsaciano entiende que para poder competir de verdad por los títulos en juego es necesario desprenderse de algunos jugadores que durante el presente curso no han ofrecido el rendimiento esperado y apostar por futbolistas que puedan aportar aire fresco a la escuadra.

Entre los afectados por esta medida figurarían Theo Walcott y Alex Oxlade-Chamberlain. Ambos han perdido una buena cuota de protagonismo a lo largo del curso (el primero sólo ha sido titular en 15 choques de Premier League y el segundo, en 9) y el galo ya ha dado permiso a la directiva del Arsenal para que estudie cualquier oferta que pueda llegar.

Eso sí, al mismo tiempo, el técnico ha pedido a la entidad que haga todo lo que esté en su mano por reclutar a un futbolista al que, por juventud y talento, considera idóneo para ocupar el espacio de cualquiera de estos dos jugadores: el escocés Oliver Burke (19 años).

Forjado en las categorías inferiores del Nottingham Forest, el extremo debutó con la primera plantilla el pasado curso, aunque no ha sido hasta la presente campaña cuando ha recibido la confianza oportuna para consolidarse como uno de las revelaciones de la Championship (19 partidos, 2 goles) y colarse en las convocatorias de la Selección de Escocia absoluta (se estrenó el pasado 29 de marzo, ante Dinamarca).