Manchester City 1 – 2 Manchester United

El Manchester City había recuperado confianza después de su cómodo triunfo entre semana en el feudo del Burnley, donde Gabriel Jesus se reivindicó con un doblete. Por su parte, el Manchester United, su némesis, había noqueado al Tottenham Hotspur de José Mourinho, que regresaba a Old Trafford, con otro doblete, pero materializado por Marcus Rashford. Un derbi interesante el que iba a tener lugar en el Etihad Stadium entre las tropas de Pep Guardiola y Ole Gunnar Solskjaer.

Los ’Diablos Rojos’ rayaron prácticamente la perfección en los primeros 45 minutos. Daniel James dispuso de una oportunidad de cierto peligro, pero sería perfectamente resuelta por Ederson Moraes. Jesse Lingard, un futbolista que se ha estancado en su progresión en comparación con su fulgurante irrupción, obligaría al cancerbero brasileño a volver a intervenir de nuevo instantes más tarde. Anthony Martial, otro de los integrantes de la parcela ofensiva del United, tendría en su haber la tercera ocasión clara de los visitantes en apenas un cuarto de hora.

Sin embargo, tuvo que ser Rashford el que, después de ser corroborada la acción por el VAR, batiese a Ederson desde el punto fatídico para subir el 0 – 1 al electrónico. El británico pudo ampliar la renta poco después, aunque su disparo se estrelló con el travesaño. Posteriormente, sería Martial el que enmudecería por completo a la parroquia local con un zurdazo que golpeó contra la madera y se coló en el fondo de las mallas de la meta del actual campeón de la Premier (0 – 2).

La oportunidad más clara del City llegaría con una posible pena máxima de Fred tras un envío de Kyle Walker desde el perfil diestro, ya que dio en la mano del centrocampista del Manchester United, aunque el VAR no lo consideró punible. Un nuevo quebradero de cabeza para Guardiola sería la lesión de John Stones, ya que está siendo un curso complicado para los citizens en lo que hace alusión al eje central de su retaguardia. Nicolás Otamendi, viejo conocido de la parroquia del Valencia, sería el responsable de entrar al campo a falta de media hora de juego.

Riyad Mahrez pudo recortar distancias, pero David de Gea estuvo providencial, al igual que Ederson para evitar el tanto de Lingard. El propio Otamendi, que entró en el segundo acto, conectaría un certero testarazo a la salida de un saque de esquina para recortar diferencias en el marcador (1 – 2). Aun así, pese a intentarlo hasta la extenuación, el Manchester City no lograría firmar la machada, así que el triunfo se marcharía directo a Old Trafford. El United sale reforzado al derrotar en la misma semana a su eterno rival y al Tottenham, mientras que los locales se quedan a la friolera de 14 puntos del Liverpool en la tabla.