La final de la Copa Libertadores entre Flamengo y River Plate tuvo un nombre propio: el de Gabigol (23 años). El delantero brasileño parecía prometer ser uno de los jugadores que decantarían el encuentro. Desde que llegó cedido del Inter de Milán tras pasar un complicado verano donde sonó para varios equipos, se ha desatado con un total de 40 goles en 54 partidos. Sin embargo, muchos fueron los supersticiosos cuando el ariete tocó el trofeo tras la salida del túnel de vestuarios. Una maldición que el propio atacante se encargó de romper.

En apenas cuatro minutos, Gabigol marcó un doblete que regaló el título a los suyos. En el 88 y en 91, dos remates difíciles para el arquero rival. El delantero se quitó la camiseta y, como ya hicieron Leo Messi y Cristiano Ronaldo, la mostró a la grada para que, según el propio jugador, «no olvidarán el día en que Gabigol hizo historia». Esto ha hecho que su interés en un aumento de salario se haga patente. Por supuesto, tras la gesta, el Flamengo quiere quedarse con el futbolista. El Inter de Milán ya ha fijado un precio inicial de 40 M€ por el jugador.

El presidente del Flamengo, Rodolfo Landim, ha hablado para La Gazzetta dello Sport sobre el futuro del delantero, a quien espera poder retener en el equipo: «En ningún otro lugar estaría tan feliz como aquí, espero desde mi corazón que se quede. No obstante, he de destacar que 20 M€ ya no son suficientes por este jugador», resaltó con motivo de dar importancia a su figura. Unas declaraciones ligadas a las pretensiones que algunos clubes tendrán tras ver la actuación del atacante. Durante el verano, ya sonó para varios equipos, el Sevilla entre ellos. Ahora le han aparecido novias tanto en la Liga Española como en la Premier League. Se trataría de Valladolid y de Crystal Palace respectivamente. En ambos casos serían por medio de un préstamo.