Liga de Campeones | El FC Barcelona se redime en Turín

El cuadro culé visitaba a la vecchia signora tras la derrota en el Clásico, en un duelo de alto voltaje que los catalanes se han llevado al imponerse claramente en un partido muy completo de los culés.

Ousmane Dembélé celebra su gol con sus compaeñeros
Ousmane Dembélé celebra su gol con sus compaeñeros ©Maxppp

El FC Barcelona de Ronald Koeman sigue en formándose, aunque con sus alineaciones se van entendiendo mensajes claros e importantes. Hoy, ante la ausencia de Philippe Coutinho, dio oportunidades a Antoine Griezmann y Ousmane Dembélé, así como de nuevo a Sergi Roberto mientras sentaba a Sergiño Dest y Sergi Busquets, en este caso último para que Miralem Pjanic jugara ante sus ex. Pues la Juventus de Turín, aunque mermada sin Cristiano Ronaldo, era un examen interesante para conocer el alcance de las aspiraciones azulgranas. Y llegaba también el club culé en medio de otro capítulo más de inestabilidad, previsiblemente el último como ha sido la dimisión de Josep Maria Bartomeu consumada ayer mismo en la previa.

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Los bianconeri también están inmersos en una importante reconstrucción con Andrea Pirlo. Y, como sucediera ante el Real Madrid el sábado, esto favoreció que viéramos una primera parte interesante. De nuevo dos grandes equipos venidos a menos pero tratando de agradar y de buscar la portería rival. Desde el principio, pues apenas se llevaba un minuto de juego cuando Antoine Griezmann estallaba un remate en el palo. Los culés salieron a morder, los planteamientos claramente ofensivos de su técnico invitan a ello además. Por cierto, el galo sigue sin suerte, si bien estuvo muy activo, especialmente implicado en defensa. Lo contrario que Ousmane Dembélé, quien en el 14' se redimía al fin con su primer gol del curso. Ayudado de un rival de forma involuntaria, el extremo veía portería con una jugada marca de la casa, recortando antes de disparar para adelantar a los culés.

Tampoco tuvo fortuna Álvaro Morata, peligrosísimo en sus desmarques y a quien anularon dos goles por fuera de juego. El madrileño se mueve perfectamente en esa zona del campo y ha recuperado la sonrisa en su querida Italia, sin duda. Y es que los bianconeri pudieron haber empatado (el sistema defensivo de los catalanes es lo que más debe mejorar), pero también haber encajado más goles. Porque ni Jordi Alba, Lionel Messi o el propio Dembélé acertaron a marcar en ocasiones claras. En definitiva, una primera parte intensa, de ida y vuelta y sumamente entretenida. Aunque la mala noticia esperaba en el túnel de vestuarios y era la confirmación de la lesión de Ronald Araujo, que deja todavía más mermada la defensa culé.

Dominio culé... y el mal fario de Morata

Tras una primera parte por tanto con bastantes similitudes con respecto al Clásico, también la actitud azulgrana era similar al inicio de la segunda parte. Se mantuvo la intención ofensiva y, si bien no estaban los catalanes acertados de cara a portería, tampoco su rival. Especialmente Álvaro Morata, quien veía cómo se le anulaba su tercer tanto del partido, que podría haber cambiado muchas cosas, al inicio del segundo acto.

Y curiosamente tras esa decisión del VAR que fue por apenas un pie, llegaron los mejores minutos culés. Liderados por un Lionel Messi que sigue sin fortuna de cara a portería, y bien secundado por todos sus escuderos ofensivos hoy, a los que se sumaba Ansu Fati por Ousmane Dembélé mediado el segundo tiempo, los azulgranas merecieron marcar seguramente más goles. Todos tuvieron ocasiones pero no lograron anotar esa segunda diana. De modo que el resultado seguía siendo ajustado al afrontar los minutos finales del partido.

En ese tramo, la expulsión de Merih Demiral por doble amarilla, con una falta especialmente innecesaria, dejaba mermada a la vecchia signora de cara a intentar el empate. Y ya en el descuento lograba al fin Messi ver portería, en este caso tras un penalti cometido sobre Ansu Fati que lograba transformar el argentino por la escuadra. Una diana para llevar la tranquilidad al bando azulgrana y sellar tres puntos más para los culés que les dejan el grupo muy bien encarrilado. Pero más allá del resultado y pese a la ausencia de Cristiano Ronaldo o la mala fortuna de Morata, los de Ronald Koeman han exhibido un gran poderío ofensivo hoy, mejoran su imagen tras el Clásico y vuelven a ilusionar.

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