Copa del Rey | El FC Barcelona remonta ante el Sevilla y jugará la final

Los goles de Ousmane Dembélé, Gerard Piqué y Martin Braithwaite (ya en la prórroga) le dan al equipo de Ronald Koeman el billete para luchar por el título. Los andaluces acabarían en inferioridad numérica por la expulsión de Fernando Reges. Marc-André ter Stegen le pararía un penalti a Lucas Ocampos.

Jules Koundé presiona a Ousmane Dembélé
Jules Koundé presiona a Ousmane Dembélé ©Maxppp

Duelo de muchos quilates, al menos sobre el papel, el que se vaticinaba en la noche de este miércoles 3 de marzo en el Camp Nou, todo ello con motivo de la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. El FC Barcelona, que se aferra a esta competición como a un clavo ardiendo (sin descuidar su recorrido en nuestra Liga), tenía el desafío de superar el resultado adverso de la ida en Nervión frente al Sevilla (2 – 0).

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Ronald Koeman se decantaría por el mismo once inicial que venció a su oponente en el torneo de la regularidad, prescindiendo de un Antoine Griezmann que encadenaba su tercera suplencia de forma consecutiva. Julen Lopetegui también realizaría diferentes reajustes en su esquema, partiendo de partida con una incesante precisión con el objetivo de dificultar la salida desde atrás de los locales.

Ousmane Dembélé sería el más activo del partido, especialmente a lo largo de los 45 minutos inaugurales, permitiendo que el Barça lograse dar profundidad y amplitud a su juego sobre el tapete verde. Antes de alcanzar el cuarto de hora de la contienda, el viejo conocido de Rennes o Borussia Dortmund perforaría el fondo de las mallas de la meta protegida por Tomás Vaclík al enviar el cuero directamente a la escuadra (1 – 0).

La revolución de Dembélé

Marc-André ter Stegen apenas tendría que intervenir en la primera mitad, si bien es cierto que se vería en la obligación de atajar el lanzamiento de Aleix Vidal, ex del Barça, en dos tiempos. Joan Jordán se vería frenado por Jordi Alba cuando se adentraba en la zona de peligro en el interior del área de los culés. El Sevilla iba adquiriendo algo de presencia con el paso de los minutos, generando cierta superioridad a partir de la manija del esférico.

Pedri González probaría fortuna con un disparo, previa acción entre Jordi Alba y Lionel Messi, que se marcharía ligeramente de los dominios de Vaclík que había sido titular en detrimento de un Bono que arrastraba problemas musculares. Antes del descanso, Marcos Acuña estaría imperial para evitar el gol de Messi bajo palos, si bien es cierto que la puesta en escena del FC Barcelona invitaba a su parroquia a confiar en una remontada que se veía más cerca por el tanto de Dembélé.

Tras la reanudación, Diego Carlos realizaría una anticipación providencial para impedir que el centro de Jordi Alba pudiese encontrar rematador en las inmediaciones del área flanqueada por los de Nervión. Lopetegui movería ficha al dar entrada a Jesús Navas, Karim Rekik e Ivan Rakitic en detrimento de Aleix Vidal (lesionado), Acuña y Luuk de Jong. Koeman reaccionaría al optar por Antoine Griezmann en sustitución de Sergiño Dest, dejando a Mingueza como carrilero diestro.

Ter Stegen y Piqué fuerzan la prórroga

Rebasada la hora de compromiso, Jordi Alba, después de una magnífica acción de Dembélé, conectaría un magnífico remate de volea que sería repelido con fuerza por el travesaño. Acto seguido, Lucas Ocampos, que había entrado en lugar de Óliver Torres, sería derribado por Mingueza y dispondría de una ocasión de oro desde el punto fatídico. Sin embargo, emergería la figura de un titán llamado Ter Stegen para mantener con vida al Barça en esta apasionante eliminatoria de semis.

Y otro profesional que se sumaría a la causa heroica de los catalanes, todo ello merced a un acoso y derribo de los de Koeman, sería un Gerard Piqué que desataría la locura entre la expedición del Barça con un testarazo inapelable (2 – 0). Una jugada en la que, dicho sea de paso, Griezmann realizaría un movimiento fantástico que permitiría al central blaugrana mandar el choque directamente al tiempo extra (la prórroga). Por si fuera poco castigo, el Sevilla se había quedado en inferioridad numérica por la expulsión por doble cartulina amarilla de Fernando Reges.

Braithwaite, héroe inesperado para el Barça

En la prórroga, Youssef En-Nesyri rememoraría sus peores pesadillas con una acción que recordaría en demasía a aquel lance en el que perdonaría ante el Bayern Múnich en la gran final de la Supercopa de Europa. El que no fallaría sería Martin Braithwaite, recordado con cariño por la hinchada del Leganés, al realizar un movimiento de 9 y de killer para aprovechar con un certero cabezazo el centro de Alba (3 – 0).

Aún en la primera mitad de la prórroga, los andaluces reclamarían una pena máxima por mano de Clément Lenglet. El trencilla, al consultar la acción con el VAR, consideró que no había nada punible al haber golpeado el cuero en primera instancia con el pecho. Una explicación que propiciaría las airadas quejas del Sevilla, propiciando la expulsión de Luuk de Jong (quien ya había sido reemplazado). Piqué, que acabaría la contienda con claros síntomas de dolor, daría el susto del partido por un mal gesto de su rodilla derecha. Con el pitido final del árbitro, el Barça sellaría el billete hacia la gran final de la Copa del Rey (a costa del Sevilla), donde se medirá a Athletic de Bilbao o Levante.

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