El técnico del Everton ha sido muy claro en su respuesta sobre los jugadores que menos están contando con oportunidades. El Desmarque ha recogido las declaraciones de Sam Allardyce en las que el entrenador se muestra contundente: «No quiero aquí a nadie que no quiera estar. Pero siempre hay un precio que pagar y que el club lo acepte. No vamos a ser ’ingenuos’ y vamos a dejar marchar a gente por un valor de mercado menor al que le corresponde».

Así, Big Sam habría abierto la puerta a varios jugadores que no pasan por sor un buen momento con la camiseta toffee y cuyas prestaciones estarían lejos de lo esperado, entre los que se encontraría Sandro Ramírez, con grandes opciones de recalar en el Valencia. Eso sí, el inglés tampoco descartó contar con ellos en un futuro hasta que en enero pueda llegar una decisión aceptada por ambas partes: «Si todos los jugadores son lo suficientemente honestos cuando hablen cara a cara conmigo me dirán si quieren quedarse o no. Quizás algunos quieren salir porque no han funcionado bien o porque no se han acoplado como pensaban. Pero, hasta entonces todos estos chicos tienen una oportunidad».