Alexis Sánchez y Cesc Fábregas han logrado integrarse perfectamente en los esquemas del FC Barcelona, pero no puede decirse lo mismo de todos los fichajes de verano de la era Pep Guardiola. Zlatan Ibrahimovic fue vendido al AC Milan. Dmytro Chygrinskyi volvió al Shakhtar Donetsk tan rápido como llegó. Aleksandr Hleb rescindió su contrato el pasado mes de enero. Por no hablar de los brasileños Keirrison y Henrique.

El delantero fue contratado en el verano de 2009 por unos 15 M€, pero no ha llegado a disputar ni un solo minuto con la elástica azulgrana. Ahora, tras los sucesivos préstamos a Benfica, Fiorentina, Santos y Cruzeiro, el futbolista regresa al Coritiba, escuadra en la que permanecerá cedido hasta que finalice su contrato con la entidad culé.

Por tanto, como apunta El Confidencial, el fichaje del ariete canarinho puede ser calificado como una auténtica ruina, ya que al dinero abonado en un primer momento hay que sumar los aproximadamente 5 M€ que percibirá el jugador en concepto de sueldo hasta que se desvincule del club.

Algo similar ocurre con su compatriota Henrique. El zaguero está a punto de concretar su fichaje, a coste 0, por el Internacional de Porto Alegre, tras un periplo de cesiones que le ha llevado a defender las elásticas de Bayer Leverkusen, Racing de Santander y Palmeiras. Sumando su ficha, el gasto en el central alcanza los 16 M€, por lo que el ruinoso negocio del Barça con la empresa Traffic asciende hasta unos dolorosos 36 M€. Casi nada.