Con la excepción de aquel verano de locura de 2013 cuando gastó mucho dinero en fichajes, el Mónaco se ha convertido en los últimos tiempos en uno de los mejores vendedores de Europa. Y es que han sabido rentabilizar en el Principado la salida de sus grandes figuras.

Nos vienen a la mente ventas estelares como las de Kylian Mbappé, James Rodríguez, Fabinho, Benjamin Mendy, Thomas Lemar, Tiemoué Bakayoko, Bernardo Silva… y muchos más. Pero no solamente saben decir adiós a los jugadores que rinden bien sino que incluso sacan partido a sus fichajes fallidos.

El mejor ejemplo lo tenemos este verano, cuando varios de los refuerzos del curso pasado han hecho las maletas. El último de ellos Balde Keita, que se va al Inter de Milán, quien si consuma su compra de 42 M€ (se ha ido cedido por 6 M€), habrá dejado 18 M€ de plusvalía en las arcas (costó 30 M€ hace un año).

Rachid Ghezzal es otro gran ejemplo, pues llegó a coste 0 y ha sido traspasado por 15 M€ al Leicester City. Terence Kongolo (15 M€), Mouctar Diakhaby (10 M€) y Souhailo Meïte (8 M€) también han dejado interesantes beneficios. En total, si todos ellos supusieron una inversión de 63 M€ en 2017, pueden dejar hasta 104 M€ ahora en el Mónaco.