El viernes 29 de noviembre se terminaba la etapa de Unai Emery al frente del Arsenal, que ha durado apenas 17 meses. Tomaba el vasco en el verano del 2018 las riendas del club londinense para afrontar la complicada tarea de suceder a Arsène Wenger, todo un mito de la entidad.

Tras un cuidadoso casting de los responsables del club británico, era el elegido al saberse que abandonaba el PSG, su anterior destino. En Francia estuvo dos temporadas, en las que ganó 6 títulos (1 Ligue 1, 1 Copa de la Liga, 2 Supercopas de Francia y 2 Copas de Francia). Aunque con el debe de haber perdido la Ligue 1 de 2017 a manos del Mónaco. Y sobre todo no pasar de octavos de final de la Champions League.

Ahora su etapa en Londres ha terminado de forma abrupta, tras una derrota inesperada en casa ante el Eintracht de Frankfurt, en la Europa League. Curiosamente su competición fetiche, que fue capaz de ganar con el Sevilla en tres ediciones consecutivas, de 2014 a 2016 sin conocer rival. Esos logros le valieron para ir a Francia, donde sus métodos y resultados fueron más que cuestionados con un equipo diseñado para ganar con mayor holgura y poderío.

Tras acabar ahora esta etapa en Inglaterra, se abrirá para él un nuevo periodo a la espera de un reto más. Palmarés no le falta y reconocimiento tampoco, pues hay que sumar igualmente su buen hacer en el Valencia durante 4 cursos, trabajo que ha adquirido valor con la perspectiva del tiempo. Ya tuvo otra experiencia en el extranjero al frente del Spartak de Moscú en 2012 pero apenas duró unos meses. ¿Cuál será su nuevo reto?