El Inter de Milán ha convertido la llegada de una nueva pieza para su medular en una de las grandes prioridades ya con vistas incluso para el próximo mes de enero. Pese al buen rendimiento que viene ofreciendo la escuadra lombarda desde el comienzo del curso y mantiene un interesante (y poco habitual) duelo con la Juventus en la cabeza de la Serie A.

Distintos nombres propios han aparecido en escena en forma de opciones con vistas a reforzarse. Una de las opciones en la que más se ha insistido desde hace meses es la que tiene como protagonista al internacional chileno Arturo Vidal, futbolista del FC Barcelona a cuya puerta ya se llamó el pasado verano y ha estado largo y tendido en el punto de mira. El exfutbolista del Bayern Múnich es muy del gusto de un Antonio Conte que ya le tuvo a sus órdenes cuando era técnico de la Juventus de Turín y vería con muy buenos ojos la posibilidad de entrenar nuevamente al jugador de 32 años que este curso suma un total de 11 partidos oficiales con la elástica culé (3 goles, 1 asistencia).

Sin embargo, esta posibilidad podría quedar finalmente en maletas de un viaje a ninguna parte. Esto es precisamente lo que se extrae de la información que publica Tuttosport, fuente según la cual el CEO nerazzurro Beppe Marotta no ve con buenos ojos la posibilidad de afrontar el fichaje del centrocampista debido que no le convencen ciertas actitudes del jugador. De este modo, al fuente antes citada añade que la única opción que se tiene en cuenta es su incorporación por medio de un préstamo.