Es curioso como, en el último mes, el clamor popular que prácticamente exigía la renovación de Marcelino se ha contagiado por la mala racha que atravesaba el club, apartando de la actualidad la situación contractual del técnico asturiano, cuyo contrato expira en verano de 2019. Sin embargo, su paso por Valencia está siendo extraordinario, habiendo mejorado hasta cotas inimaginables durante el año pasado y haciendo soñar al valencianismo con su regreso a la Champions League.

De esta forma, su continuidad es algo que no debe pasar inadvertida, aunque ya habría bases sólidas para confiar en que Marcelino García Toral continuará al frente del club si la trayectoria es acertada, como él mismo pareció dejar caer en rueda de prensa siempre que estén contentos con su trabajo, algo que sin duda parece ser así.